Ya eres tu maestro, ahora toca despertarlo…

ComparteTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+Pin on Pinterest

salud-gestionar-tu-vida

En la profundidad del ser humano se haya el paraíso perdido, el estado de plenitud que podría asemejarse a lo que llamamos felicidad.

Sí, la piedra filosofal vive en nuestro interior, pero la vida y nuestra cultura se ha empeñado en hacernos creer que la felicidad depende de todo nuestro alrededor. Se confunde con algo que quizá puedan tener otros, pero no yo, cuando en realidad es algo al que todos podemos tener acceso.

Es hora tomar un café con nuestra conciencia y empezar a decir no, a tener que seguir un patrón, a detener el ‘debo’ por encima de ‘lo que siento’ y a revelarse contra lo que los otros creen que es lo mejor para mí para decidir por ti mismo como quieres vivir tu vida.

Vivir en la autenticidad pasa por preguntarse: quién soy yo y cuáles son mis verdaderas necesidades, qué hay en mi que me impide experimentar esa sensación de bienestar. Se trata de pasar de fuera hacia dentro. Si nos quedamos fuera, empezamos a realizar conductas neuróticas como ‘tengo que cambiar de coche, trabajo, pareja, familia, amigos para poder ser feliz’… Y resulta que los cambios que responden a algo no auténtico, aportan un subidón momentáneo que dura un tiempo concreto para volver, al cabo de unos meses, a estar como al principio. ¿Qué está pasando? Quizá estamos proyectando nuestras frustraciones y/o carencias en el exterior, ya que nos han educado para ser políticamente correctos y ser buenos en matemáticas y no a responsabilizarnos amorosamente de nosotros mismos.

La vida nunca da lo que queremos sino lo que necesitamos para evolucionar.

No te apegues a ideales que quizá no te toquen experimentar y busca salida en ti, porque todo, sino casi todo, depende de uno. Si caes en la falacia de que todo depende de lo externo te autolimitas y pones más palos a la rueda para poder llegar a experimentar la verdadera plenitud.

Hay muchas llaves y muchas puertas de entrada para reconciliarnos con nosotros y llegar a lo mas hondo pero hay dos que son condición sine qua non, ser amoroso y sincero contigo mismo. Sincerarse requiere destreza y valentía. Siempre sale la voz de nuestro principal enemigo, el ego, dispuesto a jugarnos malas pasadas que a priori hace que te sientas bien, ‘la culpa es del otro, yo lo he hecho todo bien’, y a corto plazo, te subes las solapas de la camisa, sacas pecho y te sientes genial… Pero la vida es más sabia que nosotros mismos y empezamos a pagar las consecuencias de nuestro ego: ‘me siento triste o ansioso y no se porqué…’ Quizá hayas dejado escapar oportunidades vitales por no haber seguido el camino de la verdad y el amor y haberte anclado en el ego y el miedo. Si estás así revisa: ¿te tratas con amor?, ¿te sinceras contigo?. La verdad te liberará.

El auténtico cambio social pasa por el cambio individual.

Nacemos con todo el potencial, ¿por qué no despertarlo?. Convirtámonos en los principales modelos para nosotros mismos, para nuestros hijos. El auténtico cambio social pasa por el cambio individual. Y antes de cerrar, analiza: ¿cuánto amor has dado y cuánto has recibido? Porque al morir esto es lo único que nos llevamos.

 

Marina Bassas Vivó

Psicóloga y Homeópata

Diagonal 640, 6ºA, Barcelona

 

 

 

 

ComparteTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+Pin on Pinterest

También te podría gustar...