Finlandia: aventuras árticas en Laponia

Sentado confortablemente en una moto de nieve, observaba la ciudad de Kemi, la más norteña del Báltico, o orillas del golfo de Botnia. Entre sus casas de rojo ladrillo y madera y alguna iglesia que revelaba cierta influencia del enorme vecino del Este, los transeúntes paseaban sobre la nieve envueltos en un abrigado colorido de parkas. En vez de cochecito, una madre arrastraba tras de sí a su hijo montado en un pequeño trineo.

Dando la espalda a Kemi, contemplaba una infinita y blanca planicie difuminada por la bruma. Descendí por lo que debía ser la playa y me adentré en la falsa llanura. Los esquís de la moto de nieve empezaron a deslizarse suavemente sobre la blancura…

MEJOR ÉPOCA: A partir de diciembre, sin embargo, los mejores meses son febrero, marzo y la primera quincena de abril.

DÓNDE DORMIR: CASTILLO DE NIEVE En Kemi. En su interior está Snow Hotel y Snow Restaurant. El primero dispone de 20 habitaciones. El segundo, un aforo para 120 personas. www.SnowCastle.net IGLÚ VILLAGE KAKSLAUTTANEN En Saariselkä. 31 cabañas de troncos, 20 iglúes de nieve y 20 de cristal. www.kakslauttanen.com SNOW VILLAGE Habitaciones en iglú, suites de hielo y cabañas de madera. Numerosas actividades árticas. A 150 kilómetros de Rovaniemi. www.SnowVillage.fi HARRINIVA Es un selecto centro vacacional de aspecto rústico y la opción más económica para alojarse en un iglú de nieve. Tiene un marcado ambiente familiar y es el favorito de los que buscan tranquilidad. En Muonio. www.Harriniva.fi

Finlandia, en invierno, es sinónimo de hielo. De hielo y nieve y, sin embargo, ni un ápice de frío. Es verdad que es difícil pensar en viajar hacia el frío en tiempos de helada, pero la experiencia no es dura, ni mucho menos. Y más si uno piensa que siempre puede contrarrestar el aire gélido con un baño termal, o con las distintas actividades deportivas posibles en Finlandia: el esquí, los paseos en trineo o en moto de nieve. De hecho, en los últimos tiempos se ha puesto muy de moda practicar lo que popularmente se conoce aquí como “safari ártico”.

Una ruta vinculada conceptualmente al hielo puede bien comenzar en el castillo de nieve de Kemi. Es una construcción realizada a base de 30.000 cubos de hielo con una descomunal superficie de trece mil quinientos metros. Es única en el mundo. Dentro del castillo hay un hotel y un restaurante. De hielo, claro.

El itinerario puede continuar por la Iglú Village Kakslauttanen, en Saariselkä, también en la sección norte de Laponia. Es una aldea rodeada por los Parques Nacionales de Urho Kekkonen y de Lemmenjoki. Lo más interesante de aquí es que se han construido una serie de iglúes de nieve y otros de cristal; en los primeros uno puede jugar a sentirse esquimal o verdaderamente serlo por una noche. Los de cristal están compuestos por una estructura transparente totalmente climatizada, perfecta a la hora de presenciar el espectáculo estrella de Laponia: la aurora boreal. En este poblado hay también un bar de hielo, galerías con exposiciones de esculturas, una capilla y, a pocos metros, la sauna de humo más grande del mundo.

En Snow Village, a 150 kilómetros de Rovaniemi y al oeste de Laponia, han levantado también un hotel de nieve y un excelente bar de hielo junto a una capilla habilitada para casamientos. Cada año llegan parejas de diferentes países dispuestas a dar el sí en este maravilloso entorno glaciar. El lugar está ubicado entre las estaciones de esquí de Illäs y Levi, ambas con una importante tradición vinculada a los deportes invernales.

Por último, Harriniva, al oeste de Laponia. Es un centro más familiar y económico pero también brinda la posibilidad de pernoctar en un iglú y dedicar las vacaciones a las actividades de temporada.

CÓMO IR

La Laponia finlandesa sigue siendo uno de los destinos preferidos. La demanda turística a la zona crece con los años, también desde España, ya que los paisajes nevados de Finlandia y las auroras boreales son grandes reclamos turísticos.

Finnair vuela diariamente a Laponia vía Helsinki desde Barcelona y Madrid, y cinco veces por semana desde Málaga. Durante estos días, la compañía aérea aumenta sus conexiones a los principales aeropuertos de la Laponia finlandesa, incrementando tanto el número de vuelos que operan a la zona como la capacidad de los mismos.

Los principales aeropuertos de la zona son el de Rovaniemi, capital de Laponia, donde Finnair vuela una media de cuatro veces al día desde Helsinki; Ivalo, el aeropuerto situado más al norte de Europa con dos vuelos diarios; Kuusamo, también con dos vuelos y Kittilä, con una media de tres vuelos a la semana e ideal para los amantes de la nieve ya que es el más cercano a Levi, la principal estación de esquí de Finlandia. En los alrededores de Rovaniemi, Ivalo y Kuusamo se practica las actividades de invierno: safaris en moto de nieve, paseos en trineos de renos o huskies, o safaris fotográficos a la búsqueda de auroras boreales.

Otros de los entretenimientos más atractivos y conocidos son los safaris en moto de nieve y las excursiones con trineos arrastrados por renos o por perros esquimales.

Las excursiones en moto están muy bien organizadas –los guías finlandeses son maestros en ello-, facilitándote todo el material necesario: guantes, botas, cascos… ¿Te imaginas formar parte de una caravana de motos, deslizándote por una alfombra totalmente blanca y atravesar el bosque con sus característicos pinos y abedules completamente cubiertos de nieve? Es alucinante. Despierta el espíritu aventurero que todos llevamos dentro.

Pero eso no es todo. En Laponia existen multitud de granjas de perros huskies, una raza perfectamente adaptada a vivir en climas fríos. Los trineos tirados por esta raza de perros son muy fáciles de llevar y la sensación de vértigo y descarga de adrenalina despierta también nuestros sentidos. Algo muy diferente notaremos cuando cambiemos los perros por los renos, pues descubriremos que estamos ante un animal muy tranquilo y pacífico. La sensación es igualmente idílica.

Esta inmersión invernal nos sirve también para conocer más de cerca el pueblo sami. Dedicados desde tiempos inmemoriales al cuidado de rebaños de renos y a la pesca, el pueblo lapón o sami, en otro tiempo mayoritariamente nómada, ha ido adoptando paulatinamente costumbres sedentarias dedicándose a la agricultura y a la cría de ganado.

Sin embargo, aún en la actualidad, este pueblo sigue despertando un interés casi mágico a los antropólogos, ya sea por su confuso origen étnico y lingüístico y, sobre todo, porque ha cambiado sorprendentemente en unas pocas generaciones su modo de vida casi prehistórico para adoptar costumbres de la civilización moderna.

Adaptados ancestralmente a uno de los medios de vida más duros de la Tierra, los lapones son hoy una minoría en peligro de extinción. Las golosinas que les ofrece la civilización en forma de motos de nieve y helicópteros para controlar sus rebaños son dulces demasiado apetecibles como para despreciarlos. Claro que esto es otra historia…