Diversidad de género

Por: Montse Escobar, Directora de Comunicación de IDEAS AGITADAS.

El colectivo mujer está de moda. Los medios de comunicación llenan sus espacios para hablar sobre “diversidad”: meritocracia, paridad, brechas salariales, techos de cristal, techos de cemento y abismos. Conciliación y flexiworking se han convertido en titulares.

La mujer nació a la par que el hombre. Lo de la “costilla de Adán, o el desarrollo de un cromosoma hacia X o hacia Y mendelianos, lo dejo a libre elección.

Pero es ahora que estamos de moda. Nos ha costado un poco y se nos ha echado el tiempo encima. Y es momento de sacar partido. O como mínimo, sacar conclusiones. Nos han dado el micro y deberíamos hablar sin titubeos. El 70% de las compañías del IBEX hacen planes estratégicos en la materia que nos concierne. Pero los ratios no cambian. Algo estamos haciendo mal. Posiblemente más allá de obligaciones legislativas falta que el concepto de “tener lo mejor de cada genero para hacer el mejor equipo” cale en los huesos de los que deciden.

La mujeres somos más del 80% de las decisiones de compra, el 65% de las licenciaturas en España, más del 50% de la humanidad, el 45% de la población activa, y en cambio somos menos del 10% de directivas.

Falta que el concepto de “tener lo mejor de cada genero para hacer el mejor equipo” cale en los huesos de los que deciden.

¿Quieren verdaderamente las mujeres estar ahí justamente donde se quejan que no están? Los RR.HH. se lamentan porque se generan plazas donde las mujeres están bienvenidas a triunfar y quedan desiertas. La mayoría de las acciones y eventos empiezan en Comunicación Interna. Si los de dentro no se lo creen, poco vamos a hacer. Y luego se lanzan a hacer Comunicación Externa, o a veces incluso solo esa, con la intención de ser de esas love brands que hablan en femenino dado que las que más que compran casi de todo son ellas.

Juntos pero no revueltos, y desde las diferencias haremos un mundo más igual y más próspero.

Las grandes compañías han pasado ya por las fórmulas tradicionales. Decálogos de Diversidad, Manifiestos, Conferencias, Summits y algún envoltorio rosa más caro, por cierto. ¿Cambiando el color de un producto cambiaremos algo? Las gurús se suben a un atril y hablan de la importancia de las cualidades de género. Pero de algún modo y, con la mejor de las intenciones en algunos casos, lo que hacen es alimentar la queja pero siguen a su pesar sin provocar cambios.

Otras compañías más avanzadas generan becas, programas, premios y hasta documentales y películas, generando repercusión mediática. La comunidad de interesados cada vez es más grande, pero los medios utilizados para darle un vuelco al tema aún están cuestionados. El retorno de esta inversión tiene muchos índices. ¿Debiera ser prioritario el ratio de crecimiento de mujeres que llegan a Comités y Consejos de Administración? Ese es tangible y medible. Aunque necesitamos generar uno nuevo: la felicidad de esas mujeres que sientan que su proyecto profesional es parte de tu proyecto vital. ¿Qué quieren las mujeres?, se preguntan las empresas, se preguntan los hombres y se preguntan las mismas mujeres. Vamos hacia un modelo inclusivo, hacia los currículums sin foto para no caer en sesgos de género.

SI ERES DE LAS EMPRESAS
COMPROMETIDAS ACTÚA
CON ESTE GUIÓN:

1 Actuación en tres pilares:
Comunicación Interna,
Externa y bien para la
Comunidad.

2 Que sea parte del ADN para
que sea creíble, no obligatorio,
sí necesario.

3 Para que permeabilice debe
estar patrocinado por la
presidencia de la compañía.

4 Creación de un comité y
un portavoz donde estén
implicados Dirección General,
RR.HH. y Comunicación.

5 Tiene que mover los ratios
de un año a otro. Si no, no
funciona.

6 Tiene que ser emocionante e
ilusionante en fondo y forma.

7 Tiene que ser estratégico y
muy creativo para que no
forme parte del paisaje.

8 Tiene que hablar en femenino
pero no en rosa.

9 Necesita a los hombres para
que funcione. Esto no lo
cambiaremos solas.

10 Necesita un presupuesto
propio para cristalizar las
ideas en acciones.

Esto es una llamada a las marcas para que hagan eventos de diversidad de género con el objetivo de dar razones y motivos para que las mujeres apuesten. Juntos pero no revueltos, y desde las diferencias haremos un mundo más igual y más próspero.